EL MUCHACHO DEL TREN (BASADO EN UNA HISTORIA REAL)

Vuelvo a recordar como conocí a Carlos. 

Faltaba poco para la primavera. ¡Qué mes tan alegre para todos!

La chica jovencita que estaba en el ómnibus que esperaba frente a la barrera cerrada, el paso del tren (el trencito verde como le decían) miraba por la ventanilla.

En  la estación esperaba con su piloto gris y sus libros en la mano el muchacho que le atraía.

Un  desconocido, pero algo había en él que la hipnotizaba. Siempre ocurría lo mismo. Quizás algo invisible le avisaba que la iba a conocer mucho.

Pasaron muchos días y una noche bailando con sus amigos en el patio del club lo vió. Estaba con su bicicleta azul y su remera blanca.

No vino a bailar, miraba nada más. Ese día no la vió, pero ella lo esperó, sabía que vendría alguna vez.

Y volvió.Se conocieron, se miraron, y ella tembló

La acompañó a su casa varias veces. Luego se perdió otra vez

El grupo resolvió festejar el pic-nic de la primavera en una quinta de Quilmes. Era el 20 de setiembre de 1953. Como se acostaron muy tarde después del baile decidieron ir después de almorzar. En medio del sueño sintió, ese domingo, que su mamá la llamaba.

¡Hija despertáte, hay un muchacho en el teléfono que quiere hablarte, se llama Carlos!

¡Dios mío, trató de despejarse, y corrió descalza por las habitaciones. Sobre la madera encerada.

Llegó sin aliento al teléfono y escuchó una voz muy enojada.

-Me vuelvo al club a seguir remando en el Tigre, cambiaron el horario para Quilmes y yo no me enteré y aquí estoy en el Once esperando. Cortó y ella quedó muy triste, luego viajó con todos pero ya no quiso hablar con nadie.

Al llegar, en la fila del guardarropas, una amiga la codeó y le mostró algo. Y allí estaba el muchacho del tren esperando. Y así empezó lo mejor de su vida. Se besaron bajo las glicinas y fue maravilloso.

Juana tuvo después muchos días hermosos, pero ese fue glorioso.

Como una explosión  de colores y soles (vuelvo a repetir lo que siento).

No sabían en ese momento, que vivirían juntos más de cincuenta años, que crecerían a la par, que formarían una hermosa familia.

Disfrutarían alegrías y soportarían el dolor juntos. Siempre lo pienso de esa manera. Ahora tenemos ochenta años y esta historia de amor, es un árbol florecido en recuerdo de nuestros amados padres inmigrantes.

Juana María Pluscalovsky Orlinsky

NOS CUENTA LA AUTORA: Tengo 81 años.Soy escritora de cuentos para niños. La anécdota que escribí es autobiográfica. Mi esposo Carlos y yo Juana María,nos conocimos hace  60 años en el “Bialik de Devoto”allí estudiaron mis nietos y ahora mi nieta mayor Maia es Morá.

Anuncios

6 thoughts on “EL MUCHACHO DEL TREN (BASADO EN UNA HISTORIA REAL)

  1. Soy Nora, la hija mayor de esta pareja que se conoció en 1953, y que inició su romance en Bialik de Devoto.Hermosa historia de amor !!!!!!!Yo tengo 57 años y soy la mamá de Maia Wiernik, que es morá en el Gan.
    Cuánto tiempo ya pasó desde aquel primer beso bajo las glicinas.
    Juana y Carlos tienen 81 años y es un orgullo tenerlos como padres.
    Tres hijos y siete nietos criados con los mejores valores…

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s