CERTAMEN LITERARIO 7º PREMIO

A MEJAIE (AHORA SE ESTA MEJOR)

 

En Pueblo Cazes, las noticias llegan fundamentalmente a través de la radio.

Para sobrevivir al clima de posguerra y a este verano de 1945  en Entre Ríos, por suerte, está el humor que traen los cómicos tales como Jevel Katz, Adalberto Campos, Elena Lucena, Audón López y tantos otros.

También están las tardes que se llenan de magia y romanticismo gracias a los radioteatros  cuando Mecha Caus y Antuco Telesca enamoran las siestas.

Berta y Samuel están casados desde hace 30 años, se conocieron en la sinagoga, y en un baile del pueblo se prometieron amor. Y así lo intentan cada día, desde entonces.

Viven  en una casa amplia y sencilla, de paredes gruesas y blancas  con techos altos  y ventanales amplios.

La casa está en una ochava, en una calle rodeada de paraísos, por eso en verano, corre una brisa fresca que alivia un poco las noches entrerrianas de enero.

Al frente está la pequeña fuente de ingresos del matrimonio, el Almacén de Ramos Generales.

Allí de todo puede encontrarse en un colorido y vasto cambalache: sacos de semillas de girasol, relucientes calentadores Primus, el pushke del Keren Kaiemet junto a un samovar, varios frascos de colonia Atkinson y de Cuero de Rusia, el Di Idishe Tzaitung con EL Román y el Di Presse que todavía huele a tinta de Buenos Aires.

En los fondos, la vivienda, sin energía eléctrica ni gas, ese tipo de confort aún no llega.

La cocina se alimenta de carbón o leña que se encarga en Villaguay y el hielo viene de  Concepción.

Berta y Samuel duermen, luego de una larga y calurosa jornada, se oye el canto de los grillos, se respira un aire quieto, dulzón.

El dormitorio está en penumbras, apenas se adivina la sombra del ropero con tres puertas desde donde asoma el iberbet, el acolchado de plumas, un año antes del casamiento Berta pagaba mes a mes la cuota a la bordadora, menos mal que los padres de Samuel se hicieron cargo de los almohadones …

A un costado de la cama, el espejo de cuerpo entero, ideal para tomar las medidas cuando una vez al año viene la vecina a poner en práctica sus estudios de corte y confección.

Adornando la pared, el reloj cucú junto al retrato oval de la pareja joven, Samuel sentado, Berta sonriendo tímidamente de pie a su lado.

Ya es madrugada, Berta se despierta, presa de sus habituales calores y le pide a Samuel que abra la ventana para que entre un poco de aire, Samuel muy  dormido, accede al pedido de su Berta, se levanta y abre decidido la pesada puerta del ropero.

Entonces, Berta en un suspiro que se ahoga casi en un susurro,  le agradece a su Samuel con ojos entornados a lo Berta Singerman y le dice:

“A MEJAIE, ahora se está mejor”.

Inspirado en una anécdota familiar, cualquier parecido a la suya no es pura coincidencia

Gracias a Eva Schmukler de Gantovnik, quien amorosamente nos contó esta historia.

 Autoras: Grupo IgalEscuela Scholem Aleijem –

 

Anuncios

3 thoughts on “CERTAMEN LITERARIO 7º PREMIO

  1. Hermoso, muy emotivo. Mis bisabuelos y abuelos fueron colonizados en Colonia San Antonio, mis padres y mis hermanos mayores nacieron allí, creo saber quienes son los protagonistas del cuento. Felicitaciones

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s